TRIPLE 10

Innovación y funcionalidad combinadas

Mientras que las personas de negocios que viajan frecuentemente valoran por sobre todo las funciones como la tecnología de radiofrecuencia y de GPS, los deportistas y amantes de la vida al aire libre dan mayor importancia a la tecnología de sensores, que les permite orientarse o calcular los cambios de tiempo y mareas. Mediante la tecnología solar, las células solares suministran energía para el funcionamiento ecológico del reloj, a la vez que se acumula la energía solar excedente en una batería.

Da igual qué tecnología prefieras. G-SHOCK siempre está a la última y, por supuesto, sin perder su resistencia extrema.
TECNOLOGÍA
HÍBRIDA GPS
La hora exacta en cualquier lugar del mundo
Gracias a la innovadora tecnología híbrida GPS, que combina un GPS de gran rendimiento y bajo consumo con la tecnología de radiofrecuencia (multibanda 6), para ajustar la hora se utilizan dos sistemas potentes complementarios entre sí que permiten mostrar la hora exacta en prácticamente cualquier lugar del mundo. Siempre que haya señales de radiofrecuencia disponibles, el G-SHOCK recibe automáticamente la señal de cada región en Europa, Norteamérica y Japón, así como de gran parte de Canadá, América Central y China, y de ese modo muestra la hora con una precisión atómica. Si estas señales no están disponibles, el reloj corrige también automáticamente la hora mediante las señales de GPS. Por supuesto, la hora también puede ajustarse manualmente con ambos sistemas.
TECNOLOGÍA DE
RADIOFRECUENCIA
Precisión automática
Todos los relojes G-SHOCK con radiofrecuencia disponen de una diminuta antena que permite ajustar la hora exacta gracias a la recepción de señales de radiofrecuencia. Las ventajas de los relojes con radiofrecuencia son obvias: Una vez ajustados a la zona horaria correspondiente, los relojes G-SHOCK con radiofrecuencia siempre indican la hora local exacta. Reciben señales de radiofrecuencia en casi toda Europa, y muchos modelos también en Norteamérica, parte de Canadá y México, así como en Japón o en China. En Europa, el cambio entre el horario de verano y de invierno se efectúa de forma totalmente automática.
TOUGH SOLAR®
Energía ecológica
La tecnología solar integrada completa el diseño de los resistentes G-SHOCK: en los modelos TOUGH SOLAR®, una discreta célula solar instalada en la esfera almacena la luz solar de forma autónoma y ecológica, y la transforma en energía de alimentación para el reloj. La energía excedente se acumula en una batería y se suministra de nuevo en caso necesario, si el reloj se encuentra en un entorno oscuro. El clásico cambio de pila ya es cosa del pasado. La batería se carga de forma automática y no es necesario activarla manualmente. Cuando el reloj se encuentra en entornos oscuros durante mucho tiempo, activa el modo de ahorro de energía de manera autónoma. De este modo, alcanza una reserva de transición a oscuro de hasta 24 meses.
SMART ACCESS
Acceso rápido a las funciones más importantes
El innovador sistema Smart Access permite acceder de forma rápida e intuitiva a todas las funciones importantes mediante la corona electrónica. Funciones como la alarma o el temporizador se ajustan fácilmente con solo girar y presionar la corona. Para evitar que el reloj se cambie accidentalmente a otro modo, el sistema Smart Access está protegido con un bloqueo de la corona.
Tough
Movement
Ajuste automático de las agujas
La tecnología Tough Movement reúne cuatro funciones innovadoras: indicación de hora con precisión al segundo gracias a la tecnología de radiofrecuencia multibanda 6, tecnología Tough Solar ecológica, resistencia extrema a los impactos por su construcción híbrida y ajuste automático de las agujas. La precisión de la posición inicial de las agujas de los modelos G-SHOCK analógicos se comprueba cada hora y se corrige en caso necesario, tanto por desviación (por golpes, por ejemplo) como por efecto del magnetismo.
Tecnología
de sensores
Increíble resistencia a los elementos
La tecnología sensible de sensores es el motor principal de determinados modelos G-SHOCK. Unos sensores de alta sensibilidad y extremadamente pequeños miden, en función del modelo, los puntos cardinales, la altitud (hasta 10 000 m), la profundidad (hasta -80 m), así como la presión atmosférica (260/1100 hPa) o la temperatura (de -10 °C a +60 °C) e incluso alertan de los cambios drásticos del tiempo. Incluso bajo las condiciones más adversas.